martes, 24 de marzo de 2009

EL ABOGADO DEL DIABLO

Esta película trata sobre un joven y exitoso abogado, llamado Kevin Lomax, el cual cree en la supuesta inocencia de sus clientes; no obstante durante el desarrollo del juicio se percata de que las cosas no son lo que parecen y que realmente los hombres a los que defendía eran culpables. Aún así, opta por mantener su posición con el fin de conservar su reputación y prestigio, esto al ser catalogado como uno de los abogados con mejor racha en toda Florida.

Su padre, quien es el Diablo, lo seduce a un mundo de encantos materiales que lo hacen dejar de lado a su esposa Mary Anne, su madre y el buen actuar. Todo, con el único objetivo, que éste pusiese su talento y conocimiento a disposición del mal.

Pese a los pronósticos, al final cae en cuenta de su error y decide proceder en su vida conforme lo dicte su conciencia.

¿Qué podemos decir de esta interesante película? La verdad, son muchas cosas las que llaman la atención, empecemos comentando el efecto que ejerce la presión en las personas. En la cinta se puede ver como ésta ocasiona que el señor Lomax actué contrario a lo que él cree que está bien, sólo por la vanidad de tener prestigio, reconocimiento y mantener una racha de resultados. Pero esto no sólo se presenta en la película. También en la vida real apreciamos en diferentes ocasiones como muchos de nosotros pese a que estamos seguros de que algo no es lo correcto o sencillamente no es en lo que creemos o lo que queremos, cedemos frente a las insistencias de otros, talvez con la intención de pertenecer a un grupo o sencillamente por una falta de seguridad interna, que no nos permite mantener nuestra posición verdadera.

No sólo lo anterior es importante, sino también el hecho de que muchas veces estamos dispuestos a perder a las personas que realmente queremos y la tranquilidad, todo por dejarnos llevar por la tentación de lo material, la cual hace desear más cantidad cada día, sin importar el precio al que tengamos que conseguirlo. No voy a negar el hecho, de que contar con una popularidad envidiable, un gran prestigio, una casa grande, un lindo carro y otras facilidades económicas no es atractivo, por supuesto que sí, pero también debemos pensar que nada logramos teniéndolo todo si estamos solos, si estamos mal, intranquilos, estresados y sin tiempo para hacer lo que nos gusta; porque al fin y al cabo resulta como si igual no tuviéramos nada.

Por otro lado, la película también nos muestra como muchas veces las cosas que asumimos como ciertas, no lo son, puede ser porque así nos hacen creerlas o porque sencillamente nos negamos a aceptarlas de otro modo, pero cuando las cuestionamos vemos las incongruencias que poseen, apareciendo ahí la oportunidad de decidir si seguimos creyendo en eso o buscamos otras alternativas. De esta manera, el Abogado del Diablo, en primera instancia, se deja llevar por afirmaciones de sus defendidos y de sus superiores; pero conforme pasa el tiempo y realiza mayores cuestionamientos para preparar su exitosa defensa, se da cuenta que sencillamente estaba engañado, sin embargo su enorme vanidad y ganas de sobresalir lo llevan a actuar contrario a su parecer.

Bueno, ya para concluir, me queda decirles que en este mundo la decisión de actuar de uno u otro modo depende única y exclusivamente de nosotros, porque al final por más presión que tengamos encima el paso final y decisivo es nuestro, pero eso sí no debemos olvidar que cualquiera que sea la elección lleva sacrificios y responsabilidades.

Actuemos de una forma porque realmente queremos hacerlo y no nos dejemos llevar por la tentación y otros artificios que nos apartan de nuestro Norte.

Gracias por su visita y nos vemos!!!

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